Calculadora de ahorro objetivo

¿Cuánto tienes que apartar cada mes para llegar a la cifra que quieres? Pon tu objetivo y tu plazo, pulsa «Calcular» y te digo la aportación exacta: sin registro y sin coste.

La cantidad a la que quieres llegar.

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En cuánto tiempo quieres conseguirlo.

Lo que rinde tu dinero al año. Pon 0 si no lo inviertes.

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🔒 100 % privado — el cálculo se hace en tu navegador y tus datos no se envían a ningún servidor.

Cálculo bruto orientativo con capitalización anual: no incluye impuestos, comisiones ni inflación, y asume una rentabilidad constante. No es asesoramiento financiero.

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Cómo funciona en 3 pasos

  1. Pon tu objetivo

    Escribe la cantidad exacta a la que quieres llegar: la entrada de un piso, un coche, un fondo de emergencia o lo que sea.

  2. Indica plazo y rentabilidad

    Di en cuántos años lo quieres y qué rendimiento esperas de tu dinero. Si lo vas a tener parado en la cuenta, pon 0.

  3. Recibe la cifra mensual

    Te digo exactamente cuánto tienes que apartar cada mes, cuánto pondrás tú y cuánto ponen los intereses por ti.

Del objetivo a la cifra mensual

La mayoría de calculadoras de ahorro funcionan hacia delante: pones lo que aportas y te dicen dónde acabas. Esta va al revés, que es como pensamos de verdad. Tú sabes lo que quieres —30.000 € para la entrada de un piso, 6.000 € para un coche, seis meses de gastos como colchón— y lo que necesitas saber es cuánto tienes que apartar cada mes para llegar.

Con los valores de ejemplo, llegar a 30.000 € en diez años partiendo de 2.000 € y con un 5 % anual exige unos 173 € al mes. De los 30.000 € finales, unos 22.800 € los pones tú —los 2.000 iniciales más las aportaciones— y algo más de 7.200 € los ponen los intereses. Si ese mismo objetivo lo quisieras en cinco años, la cifra mensual se dispararía por encima de 400 €: el plazo es la palanca más poderosa que tienes.

Elegir bien la rentabilidad según el plazo

La tentación es poner una rentabilidad alta para que salga una cifra mensual cómoda, pero eso solo funciona si el dinero está realmente invertido en algo que rinda eso, y con el riesgo que conlleva. La regla práctica que siguen la mayoría de asesores es sencilla: dinero que necesitas en menos de tres años, no se arriesga. Va a una cuenta remunerada o un depósito, con una rentabilidad modesta pero segura.

Para plazos de diez años o más, la renta variable diversificada tiene sentido y es donde el interés compuesto empieza a hacer un trabajo notable. Entre medias, carteras mixtas. Si dudas, calcula con una rentabilidad conservadora: si al final ganas más, mejor que peor.

El objetivo también se mueve

Un detalle que casi nadie tiene en cuenta: si tu objetivo es comprar algo dentro de diez años, su precio probablemente habrá subido. Con una inflación del 2 % anual, algo que hoy cuesta 30.000 € costará unos 36.500 € dentro de una década. Merece la pena fijar el objetivo ya corregido, o al menos revisar la cifra cada par de años y reajustar la aportación.

Y una recomendación que no es matemática sino práctica: automatiza la transferencia el mismo día que cobras. El ahorro que depende de que sobre dinero a final de mes casi nunca ocurre; el que sale automáticamente el día 1, sí.

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Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula lo que tengo que ahorrar al mes?

Se parte de tu objetivo y se le resta lo que tu ahorro inicial habrá crecido por su cuenta. Lo que falta se reparte entre todos los meses del plazo, teniendo en cuenta que cada aportación también genera intereses desde el mes en que la haces.

¿Qué pasa si ya llego a mi objetivo sin ahorrar nada?

Si tu ahorro inicial, creciendo solo con los intereses, ya supera el objetivo en el plazo indicado, la calculadora te lo dice y la aportación necesaria es cero. Puedes probar entonces a acortar el plazo o subir el objetivo.

¿Y si no quiero invertir el dinero?

Pon 0 en la rentabilidad. La calculadora repartirá el objetivo entre los meses del plazo sin contar con ningún interés, que es lo que ocurre si guardas el dinero en una cuenta corriente.

¿Qué rentabilidad es razonable para un objetivo a corto plazo?

Si necesitas el dinero en menos de tres o cuatro años, lo prudente es no arriesgarlo: una cuenta remunerada o un depósito, que hoy suelen moverse entre el 1 % y el 3 %. La renta variable puede caer justo cuando necesitas sacar el dinero, así que se reserva para plazos largos.

¿Debería tener en cuenta la inflación?

Sí, si el objetivo es lejano. 30.000 € dentro de diez años no compran lo mismo que hoy. Una forma sencilla de compensarlo es subir el objetivo un 2 % por cada año de plazo, o restar la inflación a la rentabilidad que introduzcas.

¿Es mejor alargar el plazo o subir la aportación?

Alargar el plazo baja mucho la cuota mensual porque da más tiempo a los intereses. Prueba a añadir dos años al plazo y verás cuánto baja la cifra mensual: suele sorprender.

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